Lucio Alfredo Catulo Deltoya Núñez Echipirawe (Circa 1783- 1816)
Lucio Deltoya fue un poeta en el Chihuahua Novohispano, nació en La Nueva Vizcaya (actualmente Durango), en lo que hoy es Cuencamé. Provenía de una familia de vascos y por orígenes maternos tenía ascendencia huichola.
Aproximadamente a sus diecinueve años se fue a estudiar a la Universidad de México, Retórica, de donde desertó para viajar a la Sierra Tarahumara. Durante su estancia de tres años en la capital, formó parte de el grupo intelectual Indigenista "Atl".
Allí escribió "Canciones del viejo sol" y "Las montañas". Después de una crisis económica, desertó de la Universidad y se mudó a la Sierra Rarámuri. Allí residió hasta el resto de sus años.
De su obra no queda ningún escrito ni copia, pero en el archivo del Estado de Chihuahua, se encuentran varios testimonios en los que se habla que Lucio apoyó a la causa independista, en un levantamiento en armas de la ciudad de Napagaraké, en donde venció al ejército realista del Comandante Genaro Lach¨ Guam. En tradición oral, se cuenta que Lucio le escribía a las costumbres indígenas, mostraba afición por la cultura rarámuri, más aún que la de sus mismos orígenes huicholes.
Contrajo matrimonio con una artesana huichola, cerca de Parral, tuvieron once hijos.
Murió en el año 1816, cayendo de un barranco en los adentros de la Sierra. Su cuerpo fue recuperado quince años después y el barranco bautizado como la Curva de Lucio.
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5 de julio de 2013
Lucio Deltoya [Biografía ficticia]
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21 de mayo de 2013
Señor Dentado (Microrrelato)
En memoria de Bruno Neftalì del Río
Ha añochecido ya y yo, Señor Dentado, comienzo mi furtiva cruzada para alimentarme de los sueños; durante las mañanas, casi siete meses, duermo en forma de arena y en mi sopor profundo, mi mente engulle pesadillas y me mantengo entretenido para levantarme hambriento noche tras noche sietemesina.
El municipio de Delicias he elegido yo como mi actual morada (no sé con certeza cuánto tiempo he habitado aquí); otros como yo, pero que no son iguales a mí, dirán que he sido poco original. Pudiendo elegir un recinto sin esquinas bajo el agua, o una cueva en la Sierra Gorda, yo, Señor Dentado, escogí un médano yuxtapuesto a un campo algodonero para celebrar mi resurgir cada que cae aquella noche.
Me alimento de escarabajos, ratas y aves pequeñas hasta que la sed de pesadillas me obliga a adentrarme a la ciudad en forma de neblina o ventisca.
Hace un tiempo me divertí mirando a unos hombres con sombrero, fijamente, sin parpadear. Mis ojos obnubilaron a todo testigo y en su distracción, me han dado en charola sus sueños y yo los he masticado con gozo.
Disfruto, cuando me siento inerte, reposar bajo los semáforos, mirando la simetría perfecta del pueblo. En ocasiones algún autobús de paso se detiene y juego con mi reflejo e imagino que los faros de aquellos vehículos son un Señor Dentado, como yo.
A los visitantes no me los como, ni toco sus sueños... suficiente reinado mantengo sobre estos rincones para aspirar a más.
Pero tengo un temor: ráfagas de metal, lluvia de fuego cuyo sonido a veces me semi despierta durante los siete meses; ¿habrá algún monstruo, más poderoso que yo? ¿se alimentará de sueños, o del papel moneda de los hombres? ¿dormirá acaso, cierto tiempo? ¿me enfrentaré a aquel ente, sea lo que sea?
Yo, Señor Dentado, algún día he de salvar a este pueblo al que ahora atormento devorando sus sueños... algún día dentro de los siete meses, me toparé de frente con el otro monstruo y aunque mis piernas tiemblen ante la posibilidad de sucumbir frente a su sonido ametrallado o su aliento de bala, tendré que confrontarlo... soy un monstruo gentil, pero bastante celoso y debo cuidar de mi reino.
mfd
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17 de agosto de 2012
Regio-nalismos
Cumbia en la playa
México pareciera ser un todo lleno de universos chiquito: el acento de un yucateco difiere del de un sinaloense; un chihuahuense pronunciará distinto que un costeño. Los defeños parecieran hablar un idioma contrastante al de los regiomontanos. En fin, nuestro país contiene una exquisita diversidad de acentos, cada región contiene modismos y, valga la redundancia, regionalismos.Llegué hace unos años a la ciudad de Monterrey, en el pleno noreste del país. De donde provengo (Ciudad Juárez, Chih.), a la fritura con cueritos y aguacate (ver imagen) se le llama chilindrina, sí, al igual que el característico personaje del Chavo del 8, esto debido a que la mezcla de colores en dicho antojito, se asemeja al vestido que usaba el personaje de María Antonieta de las Nieves .
Cuando llegué a La sultana del norte, pedí en un puesto una chilindrina, el que despachaba soltó una carcajada disimulada. Tuve que señalarle ruborizado qué era lo que deseaba. Acá se le llama Durito; preparado, con o sin chile, con o sin cuerito, con todo, salsa casera o botanera, etcétera. Apelativo similar al de Durango, donde a la misma fritura se le conoce igual, mas no en diminutivo, es decir, Duro. En puebla, a la misma fritura se le conoce como chicharrín.
Para el calor incesante que se vive en el Noroeste y noreste del país, no hay nada como un sabroso Boli, es decir, un tubo de plástico con agua saborizada, congelado.
Desconozco la etimología de Boli o de si su singular es Boli/Bolis, pero es un hecho que, es común verlo en tiendas de paletas, con vendedores callejeros en vistosos atuendos, o hasta en casas particulares que los venden debido a su económica manera de hacerlos.
En Monterrey me ocurrió lo mismo, pedir un boli para que finalmente me dijeran que en estos lugares se les refiere a los mismos como bollos y sabalitos dependiendo de la presentación y el líquido que contengan.
Otra variante dentro del lenguaje Noreste-Noroeste, es la que se le concede a los fólders, palabra castellanizada proveniente del inglés folder (carpeta). Ciudad Juárez, punto fronterizo ha hallado la manera de adecuar su habla al proceso mexico-americano, allá encuentras en todos los locales la palabra "winni (derivado de weenie)" para referirse al embutido que en otras zonas no fronterizas, se le conoce como salchicha.
En Monterrey al fólder se le conoce abiertamente como legajo.
Hablar entonces, del proceso regional y de las variaciones que siempre son influenciadas por el lugar, el antecedente civilizatorio, la presencia de otras culturas, etc., ahonda en el reconocimiento y orgullo de un punto específico pues, un español no se sentirá dueño de la palabra y verbo Chingón como lo hace un mexicano, que se ha atribuido y apropiado de dicho modismo.
Una frase típica, y atribuida especialmente a ciudades de norte, es la de "¡No hombre!/ Nembe/ Nembre/ Nohombre" usada como una negación casual, casi siempre complementada con el ya norestense "Te la bañas".
En el estado de Chihuahua, por ejemplo, es muy reconocido el acento pues, la Ch, es pronunciada por sus habitantes como "sh", y se nota bastante en el clásico "wacha (derivado de watch (mirar))" que aparece en la frontera.
Las variantes en el acento e idioma, forman pues, un distintivo regional, algo tan hermoso en el país, ya que, aunque seamos vatos, compas, baris o valedores... indudablemente somos mexicanos, y que nadie me diga lo contrario... ¡Sí señor!.
mfd
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1 de agosto de 2012
"Detén mis trémulas manos"
| El suicidio - Edouard Manet (1877) |
Hace un par de meses, recibí de obsequio el libro "Detén mis trémulas manos: crónicas de suicidios" del autor juarense Mario Lugo (1953), dicho libro, premio nacional de testimonio, editado por Solar, ha llegado prontamente a volverse uno de mis favoritos.
Consta de más de cuarenta relatos y reflexiones sobre el suicidio en el estado grande, intercalado con pasajes y aforismos designados al mismo tema. Los testimonios fueron pesquisados y narrados por su autor que nos hace sentirnos identificados con todas las situaciones. A su vez, los relatos buscan hacer un hincapié en las situaciones que orillan al suicida a quitarse la vida, mostrándonos momentos de la vida cotidiana y de cómo termina la misma, fundamentado por microestadísticas que ayudan a brindarnos una noción de lo común que es este acto en el entorno, en el país y en el mundo.
Ciudad Juárez, ciudad enorme y bella, se encarga no obstante, como otras ciudades, de ocultar de la vista de los ciudadanos esta práctica común. Las estadísticas de suicidios son comunes y Chihuahua posee una de las más altas tasas de suicidios al año, las edades varían; pueden ser desde menores de 14 hasta mayores de 60 años, hombres y mujeres, sin importar su extracto social, posición o rol en la ciudad.
El suicidio, dentro de lo verosímil, es un acto que sobrepasa la ficción, un hecho que, independiente a la forma, ya sea con píldoras en casa, o arrojándose del Golden Gate, u ahorcándose en el Aokigahara, tiene como común denominador a la muerte.
Mario Lugo, nombra constantemente a Dante Alighieri, al círculo designado a los suicidios en el libro La divina comedia, en donde el Canto XIII es el encargado de alojar a los que se quitan la vida por su propia cuenta.
En una parte, Lugo se cuestiona: " ¿Qué bulle en la mente de los suicidas? Sólo sabemos que los motivos desencadenantes pueden ser de diversos tipos, a saber: los disgustos amorosos, problemas de trabajo o provenientes del ejercicio profesional, las enfermedades terminales o muy dolorosas, las deudas, los problemas económicos, los familiares, el hecho de ser detenido, aprisionado o incriminado, la soledad, desgana de vivir, depresiones, sentimientos de insuficiencia o el abandono, entre otros. La pregunta sigue allí, ¿qué bulle en la mente de los suicidas?" (LUGO 1998. p. 33)
Pareciera una pregunta de doble filo en la que no podría uno caer sin arrojarse a una serie inmensa de reduccionismos aparentes.
En diciembre del 2011, a simple palabra surgió una polémica a nivel nacional, en una entrevista televisiva, un integrante del Frente Organizado de Campesinos Indígenas, Ramón Gardea, comentó y denunció que un gran número de hombres y mujeres rarámuris se habían arrojado al barranco debido a la hambruna. Jamás existió una prueba más fehaciente, sin embargo el mero enunciar el hecho cautivó e inspiró al resto del país a mandar toneladas de ayuda a la zona. Si se escribiese una segunda edición del libro de Lugo, indudablemente se incluiría el hecho en sus páginas.
Lugo, dotado de una excelente capacidad de síntesis, logra que conforme des vuelta a las páginas, comiences a identificarte con todas las víctimas de este mal silencioso. Recomiendo íntegramente su lectura, pueden conseguirlo aún en todas las librerías de ICHICULT y del CONACULTA en dicho estado.
Si te interesa el tema, y buscas aproximarlo más a la realidad mexicana y desértica del noroeste del país, este libro y sus testimonios te ayudarán mucho.
"¿No habrá forma de auxiliar a estos desamparados? ¿estaremos condenados a ofrecer nuestra cuota de suicidas eternamente?" (LUGO 1998 p. 67)
MFD
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Datos bibliográficos:
- LUGO Mario. Detén mis trémulas manos. (1998) SOLAR edición. Chihuahua, Chih. 116 pp.
- Noticia sobre los suicidios en la Sierra rarámuri (Excélsior): http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=seccion-nacional&cat=1&id_nota=802298
Media sobre el suicidio:
- El puente de los suicidas (The Bridge) Documental sobre los suicidios en el Golden Gate.
- Aokigahara (el bosque de los suicidas) Nota sobre dicho punto en Japón (imágenes fuertes)
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